"Locos"... suelen llamar a los inconformes,
a los rebeldes, polémicos, creativos,
a los noctámbulos, soñadores, melancólicos,
a los que ven más allá de la montaña
sin haber llegado aún a la cima,
a los que no poseen relojes
porque ellos superan al tiempo.
¡Locos!... le dice la gente,
si no respetan la etiqueta social,
si hacen las cosas diferente a lo convencional,
si muestran emociones alborotadas,
si luchan por sus ideales,
si lloran de alegría o se ríen de la tristeza,
si en el silencio se manifiestan.
Podrás no estar de acuerdo con ellos,
podrás juzgarlos, marginarlos, condenarlos,
podrás observarlos, imitarlos, admirarlos,
podrás odiarlos o amarlos,
pero nunca podrás ignorarlos.
Porque ellos son los que cambian las cosas,
inventan, exploran, inspiran,
crean, descubren, incitan,
son el motor constante de la humanidad,
no los llames "locos" sino... GENIOS.
Porque en un lienzo vacío plasmaron su dibujo,
porque en el silencio absoluto dieron su concierto,
porque frente al papel en blanco escribieron libros,
porque uniendo números proyectan vidas,
porque observando el cielo hallaron otros mundos,
porque mezclando raras fórmulas encontraron cura,
porque sólo al mirarte a los ojos vieron tu alma.
Por eso hoy mi homenaje a los locos,
a todo aquel que crea en sueños irrealizables,
a todo aquel que desee una humanidad fraternal,
a todo aquel que internamente es invencible,
a todo aquel que escala los obstáculos.
Porque sólo ellos podrán brindarnos...
un MUNDO MEJOR.